1. ¿Cuánto puede durar una terapia?
La duración de una terapia es muy variable, y depende de varios factores como el tipo de problema, si hay un problema o varios solapados, el tiempo que hace que se padece, la confianza en el proceso de cambio, la motivación e implicación en el proceso, así como la capacidad de introspección de la persona.

En ocasiones, el motivo de consulta se puede resolver en unas pocas sesiones, otras veces es necesario un proceso más largo porque requiere una intervención más profunda para lograr los objetivos terapéuticos.

Dependiendo de estos factores, podemos hablar de entre 3 y 10 meses, con un periodo de seguimiento. También dependerá de la frecuencia de las sesiones, que pueden ser semanales o quincenales en función del problema y de la disponibilidad de la persona.

2. ¿Es muy caro ir a un profesional de la psicología?
En Aflora tenemos una tarifas muy económicas, por debajo de la recomendación que hace el colegio de psicólogos. Por nuestros valores, queremos llegar a todas las personas que necesiten ayuda, sin que el tema económico sea un impedimento, por eso tenemos también una tarifa para jóvenes.

En cualquier caso, siempre podemos adaptar la frecuencia de las sesiones a las necesidades y posibilidades de cada persona.

3. ¿Lo que le cuento al psicólogo/a es confidencial?
La información aportada al psicólogo/psicóloga durante el proceso terapéutico está sujeta a secreto profesional y, por lo tanto, no puede ser divulgada a terceras personas sin el consentimiento expreso del cliente.  Según los artículos 40 y 41 del código deontológico (Colegio de psicólogos de Cataluña):

Toda la información que el/la psicólogo/a recoge en el ejercicio de su profesión, sea en manifestaciones verbales expresas de sus clientes, sea en datos psicotécnicos o en otras observaciones profesionales practicadas, está sujeta a un deber y a un derecho de secreto profesional, del que sólo podría ser eximido por el consentimiento expreso del cliente. Art. 40. Cuando la evaluación o intervención psicológica se produce a petición de la propia persona de quien el/la psicólogo/a obtiene información, ésta sólo puede comunicarse a terceras personas, con expresa autorización previa de la persona interesada y dentro de los límites de esta autorización. Art. 41.

Este deber de secreto profesional se extiende a todos los casos excepto en aquellas situaciones que pudieran representar un riesgo muy grave para la misma persona, terceras personas o porque así le fuera ordenado judicialmente. En el supuesto de que la autoridad judicial exigiera la revelación de alguna información, el/la psicólogo/a estará obligada a proporcionar sólo aquella que sea relevante para el asunto en cuestión manteniendo la confidencialidad de cualquier otra información.

4. ¿Si voy al psicólogo quiere decir que estoy loco/a?
Acudir a un/a profesional de la salud mental,  no significa “estar loco/a”. Cualquier persona está expuesta a sufrir a lo largo de la vida un problema psicológico. Todas las personas en mayor o menor medida han sufrido emocional o psicológicamente por diferentes causas y experiencias que han de enfrentar en su vida. En ocasiones nuestros recursos pueden no ser suficientes y podemos necesitar ayuda de un/a profesional, al igual que cuando se sufre una dolencia física, entendemos que es normal acudir al médico sin conllevar vergüenza ni estigma. Del mismo modo, podemos sufrir un malestar psicológico en cuya superación un psicólogo/a nos puede ayudar.

Es importante superar los tabúes sociales,  aceptar que se necesita ayuda y concertar una primera visita.

5. ¿Es normal sentir vergüenza por explicar mis cosas a un/a psicólogo/a?
Es muy habitual sentirse incómodo/a en la primera visita, pues no resulta sencillo hablar de nuestros problemas, emociones e intimidades a una persona desconocida. Ten presente que los psicólogos/as somos personas con capacidad de empatía, orientadas a ayudar a las personas y formadas para poder conectar y establecer un vínculo de confianza con nuestros clientes. Esta relación de confianza, que ha de ser  mutua, es la base para una buena relación terapéutica.
6. ¿La terapia consiste en hablar de los traumas del pasado?
Desde nuestro enfoque, no trabajamos exclusivamente el pasado, muy al contrario, nos orientamos al presente y al futuro. No obstante, necesitamos evaluar muchos aspectos del pasado para entender pensamientos, emociones y comportamientos del presente, y de esta manera poder hacerlos más adaptativos para la persona. Lo que está claro es que no hace falta haber sufrido ningún trauma en el pasado para tener dificultades en el presente.
7. ¿Qué diferencia hay entre un psiquiatra y un/a psicólogo/a?
La diferencia entre ambos profesionales de la salud es que el psiquiatra es un profesional de la medicina, que hace un diagnóstico y administra psicofármacos para paliar la sintomatología. El psicólogo/a trabaja desde un enfoque más global, ayuda a entender el foco del problema y trabajarlo desde la raíz, de manera que después de un proceso terapéutico la persona sale fortalecida y con más recursos.

En ocasiones es necesario que ambos profesionales trabajen en equipo y combinar terapia farmacológica y psicológica. Pero no todas las personas que siguen una terapia psicológica necesitan un tratamiento farmacológico que la acompañe, muy al contrario, el tratamiento con psicofármacos permite el alivio del dolor emocional agudo pero es la terapia psicológica quien enseña la forma de enfrentarse y solucionar un problema.

8. ¿Cómo sé si necesito psicoterapia o coaching?
Psicoterapia y coaching tienen objetivos diferentes, y se emplean técnicas y recursos diferentes.

En un proceso de coaching es el cliente quien decide qué aspecto concreto quiere trabajar o desarrollar. La persona que acude para hacer coaching no suele manifestar sufrimiento psicológico, lo que le motiva es un cambio en su vida, lograr metas, conseguir objetivos, desarrollar habilidades o tomar decisiones. Si bien puede estar pasando un momento de confusión o cierto malestar, no hay un sufrimiento emocional importante. Los procesos de coaching suelen durar entre 6 y 10 sesiones y tienen un carácter muy práctico y con unos resultados concretos en un área determinada.

En Psicoterapia la persona que viene a consulta sufre un dolor emocional. A veces la causa puede ser clara, como ante la pérdida de un ser querido, o el estrés laboral. No obstante, la mayoría de veces la causa no está tan clara, y se necesita un proceso de evaluación y comprensión para entender qué está pasando. En un primer momento la terapia puede estar enfocada a aliviar el malestar, pero el objetivo último es fortalecer a la persona de forma global, para evitar recaídas y que salga fortalecida después del proceso terapéutico. En unos casos la persona puede superar esta etapa en unas pocas sesiones, en otras puede requerir meses de tratamiento.

9. Tengo problemas con mi pareja, pero él/ella no quiere hacer terapia, ¿puedo hacerla yo solo/a?
Para poder hacer terapia en pareja, es necesario que acudan los dos miembros de la pareja. En caso de que uno de ellos no quiera asistir, podemos hacer terapia individual enfocada a analizar y mejorar los problemas de pareja, pero siempre será desde una perspectiva parcial. Este proceso puede ayudar a la persona que acude a terapia en su crecimiento personal, puede ayudarle a aclarar sus sentimientos, incluso puede ayudar a mejorar la relación, pero para hacer una verdadera terapia de pareja es necesario la presencia de ambos.

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